El día de hoy hace 13 años la escena del metal mundial pierde uno de los pioneros y máximos interpretes del Black y pagan metal, por ello en InfernalRadio decidimos replicar esta entrevista realizada en el año 2002 por el portal NegroMetal de España,  La leyenda de Bathory se tomó su tiempo para responder las preguntas mientras estaba ocupado grabando la serie de álbumes Nordland.

Las influencias dominantes en los primeros trabajos de Bathory parecen ser Venom y Slayer. ¿Escuchabas otros tipos de música en aquella época, incluyendo hardcore punk como Discharge?

Creo que es muy fácil para la gente hacer ese tipo de asociación, simplemente porque esos dos grupos en particular son quizá de los primeros en venir a la mente cuando se habla de las raíces del metal extremo. Pero, en realidad, yo nunca he tenido un álbum de Venom o de Slayer. Y me importa un carajo si la gente se lo cree o no.

Sé que algunas personas creen que el cambio de estilo de Bathory, en términos de música y letras, hacia 1988-1990 ocurrió porque nos debimos de enamorar de Manowar. Esa es otra idea totalmente falsa. Nunca he tenido un disco de Manowar. Y me importa un carajo si la gente tampoco se cree eso. Tiene bastante poca importancia, de hecho.

Por supuesto he escuchado Slayer (un grupo que, por cierto, tiene todo mi respeto por ser original y por seguir fiel a sus raíces en gran parte de lo que hacen). Y he oído unos cuantos temas de Venom.

Entre 1986 y 1988, Bathory tenía un batería que estaba fuertemente influido por Manowar. No le gustaba ningún otro tipo de metal, pero por alguna razón estaba entusiasmado con Manowar. No es que decidiéramos copiar lo que ellos hacían, sin embargo, el típico ritmo pesado de Quorthon escupiendo fuego Manowar parecía adaptarse perfectamente a mis nuevas ideas para hacer letras en aquella época. Así es como se produjo: en un esfuerzo por alejarme de toda esa discusión sobre si éramos o no satanistas de verdad, que se repetía incesantemente en los medios de comunicación por aquel entonces (una forma de desviar la atención de lo realmente importante, la música), sentí que deseaba reemplazar todo el rollo demoníaco y satánico por algo que estuviera libre de gilipolleces cristianas y satánicas.

La Escandinavia vikinga precristiana y la era de Vendel [N. del E.: 550-793 D.C.] parecían perfectas para sacar letras y arreglos. Si Bathory hubiera sido un grupo japonés, podríamos haber escogido perfectamente la cultura samurái. Si hubiéramos sido un grupo italiano, probablemente habría sido la era del Imperio Romano. Pero resulta que éramos un grupo sueco, así que la era vikinga y la era de Vendel nos parecían algo apasionante a la hora de componer música y letras. El ritmo pesado de Manowar que aquel batería ocasional de Bathory sacó un día en el local de ensayo es una contribución de Manowar. Pero dudo que sea suficiente como para llamarlos fuente de inspiración o influencia.

Mi razón personal para formar Bathory fue mi intención de crear una mezcla de la atmósfera de los primeros Black Sabbath, la energía de Motörhead en sus inicios y el ritmo de los primeros GBH. No éramos más que tres niñatos de mierda que acababan la escuela por aquel entonces, sin tener ni idea de ningún otro grupo. Recuerda que Metallica lanzó su primer álbum por la época en que entramos en el estudio por primera vez. También Slayer publicó su primer disco por las mismas fechas. Vivíamos en una completa oscuridad con respecto a cualquier movimiento underground a escala europea. No fue hasta mucho después de haber publicado nuestro primer disco cuando nos enteramos de que había montones de grupos más en Europa y en otros lugares que tocaban básicamente el mismo tipo de metal extremo primitivo y oscuro que hacíamos nosotros.

En la época en que formé Bathory, escuchaba mucho un álbum de los primeros GBH, creo que se llamaba “City baby in attack of the rats” [N. del E.: City Baby Attacked By Rats (1982)]. Basamos la mitad del sonido y el estilo iniciales de Bathory en ese disco de GBH. Es posible que escuchara algo de Discharge, pero ya no recuerdo ninguna de sus canciones ni ningún título. Los discos Ace of Spades y Iron Fist de Motörhead también significaban mucho para nosotros cuando formamos Bathory, al igual que los primeros discos de Black Sabbath.
Bathory siempre ha destacado por encima de otros grupos por conectar con firmeza melodías a los ritmos al estilo de un himno, como han hecho la mayoría de grandes grupos del metal. ¿Cómo aprendiste a tocar la guitarra, y qué métodos empleas para conceptualizar el proceso compositivo?

Creo que no me preocupo demasiado por si debo incluir o no una línea melódica en una canción. Eso surge de forma natural. Siempre he dicho que las canciones y las letras se componen por sí mismas. En realidad no pienso demasiado a la hora de componer, de hacer los arreglos o incluso de tocar. A estas alturas ya es algo totalmente interiorizado.

No sé si tener una línea de melodía en una canción es algo que haga destacar a Bathory “por encima” de otros grupos, pero desde luego añade algo especial a una canción. Hacer ruido extremo y burradas siempre es divertido, pero si lo que tratas de hacer es contar una historia al público, cosa que hacemos muy a menudo en Bathory, creo que una línea melódica puede aportar atmósfera y personalidad a la historia.

No me veo como un guitarrista. Sólo uso la guitarra para componer canciones. Otras veces, puedo usar el bajo o un piano para componer.

Siempre creo la música en primer lugar. Las letras se añaden mucho después, casi al final. La atmósfera de la música determinará el tema de las letras. Muy rara vez cambio algo en una canción sólo porque la letra haya salido de cierta manera. Al final todo encaja, de alguna forma. A mí me asombra tanto como a cualquiera.
En Blood Fire Death hay un sonido épico que se manifiesta mediante el empleo de canciones más largas con una mayor carga simbólica en sus movimientos y motivos. ¿Qué es lo que inspiró el cambio con respecto a la música oscura, pesada y de una sencillez primitiva de Under the Sign of the Black Mark?

Probablemente de la lectura de biografías dedicadas a maestros como Wagner y Beethoven y sus obras. Empecé a escuchar música clásica poco después de la formación de Bathory, y a partir de 1985-1986 no escuché otra cosa. Había estado tocando distintos tipos de rock de diferentes constelaciones desde 1975, por lo que iniciarme en Wagner, Beethoven, Haydn y otros es algo que amplió en gran medida mi conciencia musical. La estructura basada en motivos está sacada, naturalmente, del mundo de la ópera.

Hacia 1986, me di cuenta de que estábamos haciendo discos llenos de chorradas religiosas y estupideces sobre Satán y los demonios. Yo no era un satanista y no sabía absolutamente nada sobre ocultismo o demonología, así que me acabé preguntando si tenía sentido hacer canciones sobre esa mierda. La cosa es que teníamos que sacar discos, así que ¿por qué no probar con algo diferente? Fue entonces cuando surgió la idea de introducir el tema de la era vikinga sueca y precristiana en Bathory. No es que yo supiera mucho más sobre aquel período histórico, pero por lo menos era una nueva fuente de la que extraer historias.

Cuando la gente me pregunta hoy en día si me avergüenzo de los primeros álbumes y de las letras que contenían, mi respuesta es que no. No nos avergonzamos de nada, todos pasamos por etapas en la vida en las que una cosa puede estar bien durante cierto tiempo, y después llega otra cosa que te inspira de una manera diferente.

En su momento escogimos todo el rollo del demonio porque sentíamos que no éramos capaces de escribir el mismo tipo de letras que hacían los tipos duros. No teníamos ni idea de lo que era conducir una Harley por la autopista, beber whisky a morro de la botella y acariciar al mismo tiempo a un montón de mujeres casquivanas. No sabíamos nada de ese modo de vida, así que nos dejamos influir por los cómics de terror que habíamos leído en nuestra adolescencia, revistas como Vampirella o Shock, así como por todas las películas de terror que habíamos visto cuando éramos niños. Todo muy inocente. No habría reconocido al diablo ni aunque hubiera aparecido de repente para morderme el trasero.
¿Consideras que la etapa más reciente de Bathory ha tendido más hacia un heavy metal progresivo o épico en comparación con las influencias de los primeros discos, en los que había un metal que sonaba mucho más al punk y a Venom?

No teníamos ninguna ambición por ser nada de eso. Con respecto a lo de sonar progresivos o épicos, no pensábamos en esos términos. No fue más que una evolución natural, no estaba prevista ni calculada. Simplemente ocurrió. En el año 2002 es muy fácil definir cómodamente tal o cual período, y poner etiquetas a la gente y a los grupos. Ahora que la historia y todos los hechos son cosa conocida, la gente tiende a ordenar y clasificar el pasado como nosotros nunca lo hicimos 15 ó 20 años atrás. Mi recomendación para cualquiera que tenga problemas para hacerse una idea de conjunto de todos los estilos y sonidos que existen es que pase de todo. Que disfrute y punto. No es más que puto metal.
¿Cómo han cambiado tus gustos a medida que pasaban los años desde que empezaste a hacer música?

Probablemente de una manera muy parecida a cómo cambian las personas, cómo cambiamos todos. Evolucionamos a medida que se amplían nuestras perspectivas. Esto también sucede con la música. Suelo escuchar casi de todo, de Glenn Miller a los Beatles, de Wagner a los Sex Pistols, de Nick Drake a Beethoven. Casi no escucho metal. El único metal que escucho son los vinilos que compré hace 20 ó 30 años, como Mountain o los primeros Kiss, Saxon, Motörhead o Black Sabbath. Hace diez años que no compro ningún cedé de metal. El último cedé de metal debe de haber sido el Overkill de Motörhead. El último cedé que compré, de cualquier tipo, fue el verano pasado, All Things Must Pass (1971) de George Harrison.

Bathory en los tiempos del Blood Fire Death
¿Crees que la ideología cambia la visión del mundo de un artista, y que esto se refleja en su música?

Yo personalmente nunca he permitido que las ideologías personales de cualquier tipo influyan en mi música o mis letras. Durante algunos años, los medios de comunicación alemanes de heavy metal dijeron que Bathory glorificaba la guerra y el holocausto en sus letras. Esto no es cierto. Hacíamos letras sobre la guerra y el holocausto de la misma manera en que escribíamos sobre todos los demás temas que hemos tratado en nuestras letras: el incesto, la carrera armamentista nuclear, las guerras mundiales, la cuestión del medio ambiente, las mujeres fans de Bathory, los asesinos en serie, la religión y quién carajo sabe qué más. En otras palabras, como hechos, no glorificándolos. No soy religioso ni tengo ideales políticos, por lo que para mí personalmente, escribir letras es simplemente pintar con palabras y crear una escena.
Hoy en día, el black metal ha pasado por un proceso de cambio formal del que Bathory ha sido parte. ¿Cuáles crees que han sido las contribuciones de Bathory a la metodología de creación del metal?

No tengo ni la más remota idea acerca de lo que está pasando ahí fuera. No voy a conciertos, no leo los medios de comunicación de heavy metal ni compro o escucho álbumes modernos de metal de ningún tipo. Si me pusieras diez canciones de diez grupos distintos de metal extremo de los más destacados, no sería capaz de decirte qué es lo que estás poniendo. Ni siquiera sabría decirte de qué país es uno de cada cien grupos de metal extremo. La gente parece creer que tengo grandes conocimientos y una perspectiva de conjunto de la escena. Yo te digo que no sé nada. Nada. Y punto.

Lo curioso es que mucha gente insiste en que el llamado período vikingo de Bathory ha tenido un mayor impacto en la escena actual de black metal que el black metal puro de principios de los ochenta. Lo bueno de la evolución es que lo que hoy se llama black metal puede parecerse bastante poco a lo que era el black metal hace 20 años. El black metal, el death metal y todos los tipos de metal extremo seguirán desarrollándose. Quien saca el mayor provecho de una escena diversa y en constante evolución es el público.

En cuanto a la contribución de Bathory, entre 1986 y 1991 utilizamos guitarras acústicas, armonías vocales en los coros, intros y outros así como efectos de sonido para crear esa atmósfera específica de Bathory. Muchos grupos han copiado minuciosamente esta fórmula durante los últimos 10-15 años, así que creo que esta atmósfera especial constituye quizá nuestra mayor contribución.
Por lo que he escuchado de tu trabajo en solitario (el grupo llamado “Quorthon”), parece que te fuiste desplazando hacia un género en el que pudieras utilizar el amplio registro de la música rock para encajarlo en una serie de canciones pop melódicas pero pegadizas. ¿Se trata de un retorno a tus influencias o de un cambio de gustos?

Es curioso que algunas personas crean realmente que los discos en solitario son lo que realmente quería hacer, y que sólo seguí trabajando con Bathory porque vendía discos como churros. Eso no es cierto. He compuesto de todo, desde metal extremo brutal hasta cuartetos de cuerda, y ninguno de los álbumes en solitario que he hecho da una imagen más real de lo que es mi música interior que cualquier otra cosa que haya compuesto.

Todo en el primer disco en solitario fue accidental. No tenía absolutamente ninguna ambición o plan. Lo que sucedió fue que dije que quería pasar un año sabático alejado de la música. Entonces, la discográfica me dijo que tal vez debería pensar en un disco en solitario, sólo para mantenerme activo. Mira por dónde, eso sonaba muy interesante. No mucha gente tiene la oportunidad de hacer un disco en solitario. Personalmente, no tenía ni idea de cómo podría sonar. La oferta de hacer un disco en solitario era un reto demasiado emocionante como para pasarlo por alto. Así que compuse algo de material, metal-rock ruidoso con base de guitarra, y me fui a un pequeño estudio durante una semana y media. Llevé conmigo una guitarra, un bajo y una batería programada con una sola intención, hacer un disco que no se pareciera en nada a Bathory. No es que no me gustara trabajar con Bathory, simplemente pensé que era una buena oportunidad de “matar” a la imagen totalmente errónea de “Quorthon”, ésa que se había desarrollado en fanzines y dentro de la escena del metal en general. La gente pensaba que yo era un vikingo satánico neonazi que bebía sangre y comía niños, vivía en una cueva con murciélagos en el norte de Suecia y un montón de estupideces por el estilo. Se me ocurrió que si producía un álbum en solitario que estuviera en las antípodas de Bathory, incorporando un poco de rock, blues e incluso punk, tal vez conseguiría asustar a los colgados más fanáticos.

El segundo álbum en solitario vio la luz porque me escribió gente diciendo que estaba muy interesada por ver qué es lo que se me podría ocurrir para un segundo disco en solitario. Así que compuse un montón de material, mezclé los Beatles con los Sex Pistols, Mountain y Quorthon al aire libreel punk. No tengo planes para un tercer disco en solitario, pero, dicho esto, bien podría ser que grabe en el futuro un tercer álbum en solitario si me apetece.
Al ver hoy en día a los grupos que hacen black metal al estilo de la generación nórdica posterior a 1987 (inspirados en tu Blood Fire Death y en el I.N.R.I. de Sarcófago, supongo), ¿cuáles son las direcciones futuras que ves posibles para este estilo de música?

Como he dicho anteriormente, no pienso en términos de metal “genuino” o “auténtico” opuesto a metal “no tan genuino” o “falso”. Mi filosofía es la siguiente: cuanto más versátil e innovadora sea una escena, más jugo podrá sacarle el público. Sería un testimonio muy pobre que la escena contara con un solo estilo de música tocado exactamente de la misma forma, con el mismo tipo de letras e imagen, y así sucesivamente. Creo que tiene mucho más de “poser” el copiar un determinado estilo de vestir, maquillarse y emplear exactamente la misma producción que cientos y cientos de grupos simplemente porque está a la orden del día.

En cuanto al futuro del metal extremo, es algo que no me preocupa en absoluto. Sé que en el futuro también habrá un montón de grandes grupos. La escena nunca morirá. Habrá nuevos nombres, nuevos estilos y nuevos temas. La oscuridad, el mal y lo demoníaco siempre serán una parte de la escena. Los temas mitológicos también permanecerán. Coincido en que sería interesante ver qué más va a pasar en lo que a las temáticas se refiere.
¿Crees que el mundo está al borde de un gran cambio? Si es así, ¿qué es lo que va a cambiar, y qué es lo que está forzando ese cambio? (¿Qué es lo que debe cambiar?)

Realmente no me preocupan lo más mínimo el mundo o la sociedad. Estaré muerto dentro de 30 ó 40 años y ni la gente, ni la política, la religión o la sociedad me interesan en absoluto.
¿Es el underground del metal una manera eficaz de distribuir música minoritaria en consonancia con su integridad artística, o una justificación para el tipo de distribución independiente que se necesita para mover cantidades relativamente pequeñas de cedés?

Hay más de una forma de ver la distribución underground. En primer lugar, permite a los grupos apuntar al mismo tipo de público al que se dirigen específicamente. Por otra parte, las personas interesadas en un tipo específico de música pueden hacerse fácilmente con cedés y vinilos muy especiales a través de la red de distribución underground.

Seamos realistas, algunas producciones de metal extremo nunca alcanzarán cifras de ventas de 10.000-20.000 copias. Muchos grupos estarán satisfechos si venden 5.000 o incluso 3.000 copias. Con unas ventas de cedés tan reducidas, muy pocas discográficas, incluso las que se dedican en exclusiva al metal, se interesarán por determinados grupos. El underground es capaz de distribuir álbumes grabados con costes más reducidos, discos que a pesar de ello tienen mucho que ofrecer en términos de arreglos interesantes, etc. En ese sentido, creo que el underground está haciendo un trabajo realmente excelente.

Sin embargo, el underground también lo explotan piratas, imbéciles, desgraciados y parásitos. Hay más cedés ilegales de Bathory circulando por el underground que álbumes genuinos y oficiales publicados. Existen falsos “álbumes en directo” de Bathory, he oído hablar de casetes de “ensayos de Quorthon” y “grabaciones perdidas” en cedé, y así toda una lista absurda e interminable. En ocasiones me he puesto en contacto por correo electrónico con algunas de esas distribuidoras de venta por correo y tiendas de metal underground para decirles que están distribuyendo discos falsos de Bathory y basura ilegal. Les he dicho además que no sólo están violando las leyes internacionales sobre derechos de autor y de publicación, sino que permiten a los piratas y los desgraciados usar sus redes con fines delictivos. Eso no es underground, es robo, y violación de las leyes sobre marcas registradas, etc.

He oído hablar de algunos cedés piratas de Bathory con una calidad realmente lamentable, y me da pena por los fans que los compran por 15-25 dólares. Lo que reciben son copias de ínfima calidad de los temas publicados en nuestros volúmenes de Jubileum. Los fans podrían conseguir fácilmente los discos originales pidiéndonoslos directamente a nosotros. Yo vengo del underground y me duele mucho oír que se explota a los fans jóvenes de esta forma. Cualquier tienda underground o distribuidora de venta por correo que ayude a distribuir basura pirata está matando al underground.
¿Tienes alguna creencia espiritual, o profunda inquietud ideológica?

No, no hay siquiera una pizca de espíritu dentro de mí.
Me parece que la mayoría de los músicos de metal son mucho más hostiles a la sociedad en su conjunto al principio de sus vidas, y al final, a medida que envejecen, empiezan a darse cuenta de que la sociedad es necesaria, pero se sienten insatisfechos con la forma en que está estructurada. ¿Tienes algo que comentar sobre esto, a modo de observación general?

Estoy seguro de que mucha gente madura con la edad y se va dando cuenta de la necesidad de una sociedad que funcione. Pero probablemente eso tenga que ver mucho menos con una conciencia social o una sensibilidad filantrópica que con el hecho de que están empezando a pagar impuestos y quieren ver algunos resultados a cambio del dinero que han pagado.
¿Cómo compones una canción, y de qué forma se integran las letras?

Me limito a sacar un riff de guitarra y continúo a partir de ello. Si suena lo suficientemente bien como para seguir trabajando en él, compongo una canción en una hora más o menos. Un día, una semana o un mes más tarde puede que lo escuche de nuevo y pruebe con unas cuantas palabras, a ver qué es lo que sale. Rara vez planeo antes de componer una canción cuál es el tema sobre el que va a tratar. Todo eso surge durante el proceso. Lo digo una vez más, creo que la música y la letra se componen por sí mismas. Yo sólo soy una herramienta utilizada por los demonios de la música.
¿Es Twilight of the Gods, una ópera rock al estilo de The Who, de los grupos progresivos de los años 70, etc.?

No sé de dónde viene eso de llamarlo ópera rock. Supongo que la gente no tenía ni idea de cómo llamar a ese tipo de arreglos pesados y grandilocuentes hace 10 años. No era black ni death metal, por lo que algunas personas se sintieron obligadas a recurrir a alguna etiqueta distinta para ello. Pero llamarlo “ópera rock” es de risa. Twilight no tiene absolutamente nada de álbum temático, no hay una sola pista del disco que tenga algo que ver con las demás, todas son canciones individuales con historias totalmente distintas. Requiem tiene más de disco temático que Twilight, puesto que trata el tema de la muerte en todas sus formas, ya sea suicidio, asesinato, muerte de una cultura, genocidio, muerte en la guerra o muerte ritual.
¿Cómo te relajas y qué haces para entretenerte? (¿Qué te gusta además de la música?)

Leo un libro o cojo una de mis motos Harley-Davidson y me voy a dar una vuelta. Solía montar un montón de maquetas de plástico, pintar mucho y coleccionar objetos bélicos en el pasado, pero hoy en día ya no lo hago tanto.
¿Es posible volver al metal con un estilo diferente después de haberse uno convertido en uno de los nombres fundacionales dentro de un determinado estilo?

Depende de lo que entiendas por “volver al metal”. Yo sigo siendo el mismo niñato de mierda del underground del metal que era hace 20 años. SigoBathory en la montaña tocando la guitarra a lo bestia como lo he hecho durante 20 años. Por lo tanto, no es que de repente me haya dejado llevar hasta un determinado sector del metal por alguna razón. No es que haya estado últimamente de gira por todo el mundo con una orquesta de cancán, precisamente.

No veo a qué podría referirse un “retorno al metal”. Si no sale a la luz ningún álbum de Bathory durante un período de 5 años (como fue el caso entre Blood on Ice y Destroyer of Worlds), algunos lo llamarán regreso. Es absurdo. Sólo porque no estés visible para la gente todo el tiempo no significa que sacar un nuevo disco suponga un regreso, incluso si transcurre más de un año entre ese disco y el anterior.

La gente tiene tantísimo apego a etiquetar a los grupos y las personas, a poner un montón de nombres a las cosas y las circunstancias, y todo ello, además, simplemente para hacer que sus vidas les resulten más fáciles de vivir… me pone enfermo.
El mito de Odín presente en Blood on Ice, Blood Fire Death y Twilight of the Gods parece inspirarse en la visión nietzscheana/junguiana de la psique humana y la culminación de algunas de sus incapacidades históricas. ¿Crees que estas ideas están adquiriendo preponderancia en este momento, o cada vez se vuelven más oscuras a medida que la sociedad va degenerando?

Blood on Ice fue una saga basada libremente en la leyenda de Sigfrido y en una historia original de Robert E. Howard. El álbum Blood Fire Death realmente no tiene nada que ver con los vikingos, excepto por el título de la canción Oden’s ride over Nordland (“La cabalgata de Odín sobre la tierra del Norte”). Pero esa no es la cuestión. No es importante si un álbum o una canción tratan o no sobre esto o esto otro. Lo importante es si llegan a conectar con tu interior.

Creo que la gente ve y escucha más cosas que las que yo realmente tuve intención de poner en los álbumes. Los discos Blood Fire Death, Hammerheart y Twilight se han agrupado bajo el apelativo de “álbumes vikingos”, de la misma forma en que se han vinculado los tres primeros, Bathory, The Return y Under the Sign como si se tratara de un trío. Me di por vencido después de años intentando explicarle a la gente que todo eso eran tonterías. Es simplemente metal atmosférico, no le doy mucha importancia a la profundidad, el contexto, etc.

Realmente no recuerdo por qué tomé algunas cosas de Nietzsche hace 10 años, la verdad es que no leí demasiadas cosas suyas. Es posible que fuera a través de Wagner. Creo que los cultos, las teorías y las opiniones de todo tipo seguirán existiendo de una forma muy similar mientras el ser humano siga existiendo.
Añade por favor cualquier comentario sobre las preguntas, los temas abordados, lo que haya quedado fuera de esta entrevista, o cualquier observación general que quieras incluir a modo de conclusión.

En estos momentos estamos terminando un nuevo álbum de 14-15 temas [N. del E.: ¿Nordland I?] que verá la luz en septiembre/octubre de este año. Estate atento a cuando salga, y cuídate.

¡Un saludo a las hordas!

Quorthon

 

 

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